IMPACTO CARDIACO EN LA SALUD HUMANA
Caso clínico Uniquindio
Johanna Castaño Lezcano
Alumna de medicina, Universidad del Quindio, 2010.
La insuficiencia cardiaca es un síndrome clínico complejo que constituye la vía final común a la que llega la mayor parte de las enfermedades del corazón, siendo predominante en los adultos mayores con una alta prevalencia, alta mortalidad y altos costos.
La insuficiencia cardiaca se presenta cuando el corazón no cumple de forma correcta con su función, al momento de bombear la sangre hacia la circulación periférica, siendo incapaz de suplir las necesidades metabólicas del organismo en condiciones de carga y presión normales. Este problema es lo que actualmente lleva a Sofía López con 45 años de edad, residente en el departamento del Quindío (Colombia) a padecer de una falla cardiaca. La paciente actualmente sigue un tratamiento basado en la administración de espironolactona en capsulas de 100mg, una vez al día. Que actúa en el sistema renina-angiotensina-aldosterona bloqueando la respuesta simpática. Consiguiendo alargar y mejorar la calidad de vida del paciente.
Sofía López es una mujer de 45 años, obesa, residente del barrio limonar. Ella actualmente se desempeña como manipuladora de alimentos en un restaurante desde las siete de la mañana hasta las cuatro de la tarde, En sus fines de semana trabaja como cajera en un bar en las horas de la noche, desde las seis hasta las dos de la mañana. Sofía es madre de tres niños de 15, 10 y 6 años de edad, siendo madre cabeza de hogar ya que es una mujer viuda. Vive actualmente con sus hijos y con su madre en una casa en buenas condiciones económicas.
Durante los últimos 50 años han aparecido numerosos conceptos de la IC, que señalan una o varias características de este complejo síndrome, como son los parámetros hemodinámicas, el consumo de oxígeno o la capacidad de esfuerzo. El concepto clásico de la insuficiencia cardiaca es el de Braunwald, quien la define como el estado fisiopatológico en el cual, una anomalía en la función miocárdica impide que el corazón expulse la sangre necesaria para los requerimientos metabólicos .Clínicamente la insuficiencia cardiaca es un síndrome que se identifica por cardiomegalia, síntomas de congestión pulmonar y disminución de la función ventricular izquierda con flujo sanguíneo insuficiente.
Simultáneamente al efecto compensador, estos mecanismos contribuyen con la progresión de la enfermedad. La vasoconstricción y retención hídrica determinan sobrecarga cardiocirculatoria y alteraciones en otros sistemas. Entre estas alteraciones, es muy importante el efecto de la disminución del flujo sanguíneo en los territorios musculares, porque determina mayor retención hidrosalina y fatigabilidad. Como expresa Hauser y colaboradores (2005): ”La retención hidrosalina a su vez acentúa la congestión pulmonar con el consiguiente edema intersticial. El aumento del agua en el intersticio tiene efectos negativos sobre los vasos sanguíneos y la perfusión tisular”. Esto se asocia con edema de la pared vascular, que agrava la vasoconstricción, así como la disminución de la autorregulación de los flujos sanguíneos periféricos. Como consecuencia de estos procesos se intensifican los síntomas y el defecto de la perfusión tisular, con la consiguiente sobreestimulación neurohormonal.
Por lo anterior, la prevención en la falla cardiaca es una variante de suma importancia, ya que por medio de esta, los pacientes con algún tipo de riesgo cardiovascular serán prevenidos. De esta forma se evitara el desarrollo de dicha entidad, como expresa Zuros (2006): ”estos pacientes no tienen una anomalía estructural o funcional identificada de pericardio, del miocardio o de las válvulas cardiacas” por lo cual, estas personas nunca han presentado síntomas o signos de ICI, ante esto la prevención se debe hacer en grupos con características especificas, como lo son personas que padezcan de hipertensión arterial, enfermedad coronaria, diabetes mellitus y con antecedentes familiares de miocardiopatias.
Como consecuencia a todo lo hasta aquí expuesto en los últimos años la falla cardiaca se ha convertido en un problema de salud pública mundial, que así como aqueja a Sofía, esta dolencia afecta a millones de personas en todo el mundo diagnosticándose miles de nuevos casos a diario. En los países en vía de desarrollo, no se le ha prestado la atención necesaria a la insuficiencia cardiaca. Como expresa Góngora (2009): ¨ la magnitud del problema no se ha estimado adecuadamente en parte, porque hay pocos estudios de poblaciones y en parte, por las grandes diferencias en los métodos usados para establecer su diagnostico¨. Por cual en países como Colombia la carencia de unos buenos criterios diagnósticos y unos esquemas de tratamiento eficaces, han hecho que los conocimientos epidemiológicos de la falla cardiaca sean menores que los de otras patologías como el cáncer.
Paralelamente a la patología que padece Sofía, encontramos numerosos síndromes clínicos de insuficiencia cardiaca izquierda. Como es el caso de Norma, una ama de casa de 57 años, residente Buenos Aires (Argentina). A la cual le diagnosticaron falla cardiaca izquierda con edema agudo de pulmón, basados en los hallazgos del examen físico y corroborado con una placa de tórax. Ella presentaba un cuadro de insuficiencia cardiaca progresiva de seis meses de evolución desde el inicio de la disnea con hipertensión arterial mal controlada que por último, debido a una transgresión alimentaria, lleva al edema agudo de pulmón.
También han sido descritas situaciones similares a las anteriores en Guatemala según la revista cubana de medicina militar. En esta se menciona el caso de Joaquín, un contador de 62 años el cual padece de insuficiencia cardiaca izquierda crónica con estertores crepitantes, este tenía una tensión arterial normal baja, después de haber sufrido un infarto agudo del miocardio. Su cuadro clínico había comenzado en forma insidiosa, por lo cual le habían realizado un ecocardiograma que evidencio dilatación del ventrículo izquierdo con hipocinesia grave anterior, disnecia apical y función sistólica con deterioro grave.
Según la revista de cardiología de España, el estudio realizado en enero del 2006 sobre incidencia de insuficiencia cardiaca en hombres en 1000 pacientes, encontramos el caso de Alfonso, un albañil de 48 años, residente en Madrid España. Quien presentaba disnea progresiva de clase funcional II,III de 2 meses de evolución, acompañada por edemas en los miembros inferiores y distensión abdominal. Refirió aumento de peso de 10kg en los últimos meses, con disminución del apetito. Por su evolución del cuadro clínico le diagnosticaron una insuficiencia cardiaca por falla de bomba global con predominio derecho, por la predominancia de signos de congestión del circuito venoso sistémico. Este aumento del agua corporal total determina el peso. Se le realizo un ecocardiograma para evaluar dimensiones cavilarías y determinar el compromiso de la función sistólica.
La insuficiencia cardiaca como se menciono anteriormente es un problema de salud pública mundial cuya prevalencia está creciendo en proporciones epidémicas. Esta aumenta con la edad y se duplica en cada década, por lo que se espera incremento de casos debido al envejecimiento progresivo de la población y el aumento de la expectativa de vida, al modificarse los estilos de vida de las personas y las poblaciones a la vez que disminuyen las muertes prematuras por infarto cardiaco. Según la revista del Coranec, el estudio Framingham muestra que la prevalencia de insuficiencia cardíaca en hombres es del 0,8% entre los 50 a 59 años y asciende hasta el 6,6% luego de los 80 años (Fig. 1) y aproximadamente se duplica con cada década de vida.
La incidencia es la aparición de nuevos casos en un período generalmente anual. Cuanto más añosa es la población, mayor es la incidencia de IC. En términos generales, se producen entre 1 a 5 nuevos caso anuales cada 1000 habitantes y la incidencia progresivamente es mayor en grupos etarios más altos18 (Tabla 3). En el estudio Framingham7, la incidencia global anual fue de 2,3 nuevos casos cada 1000 hombres y de 1,4 nuevos casos cada 1000 mujeres. Considerando a la población mayor de 45 años, la incidencia fue de 7,2 por mil en los hombres y de 4,7 por mil en las mujeres. Con cada década de vida prácticamente la incidencia se duplica. Aumenta de 3 por mil entre los 50 y 59 años a 27 por mil entre los 80 y 89 años entre los hombres, y en las mujeres de 2 a 22 casos cada mil entre los 50 a 59 y los 80 a 89 años, respectivamente. La incidencia de insuficiencia cardíaca es un tercio menor entre las mujeres (Fig. 3).
Entre muchos de los países que tiene alta prevalencia de falla cardiaca encontramos a Estados Unidos, en este país afecta a más de cinco millones de personas, con una incidencia aproximada de 10 × 1,000 habitantes mayores de 65 años como se observa en el cuadro 1; más de medio millón de nuevos casos se reportan anualmente y es la causa de 20% de los ingresos hospitalarios de las personas ancianas. En la última década, la tasa de hospitalizaciones por esta causa se incrementó en 159%.8 La edad de ingreso por este trastorno, y también la de la muerte, se incrementan, lo que sugiere que los tratamientos preventivos retardan el desarrollo de la enfermedad
Cuadro 1. Incidencia y prevalencia de insuficiencia cardiaca, según edad y sexo
Edad (años) | Hombres | Mujeres | |||
Incidencia* | < 65 | 1 | 0.4 | ||
> 65 | 11 | 5 | |||
Prevalencia* | < 65 | 1 | 1 | ||
> 65 | 40 | 30 | |||
Por cada 100 habitantes
Según el caso de Sofía López, considero que la paciente debe bajar la carga de estrés que maneja debido a su trabajo, el cual es un poco pesado aspecto que es de suma importancia en su enfermedad. Como también debe bajar de peso ya que es obesa siendo un factor de riesgo para su enfermedad. Sofía tiene un marcado deterioro en la calidad de vida, tanto económica como socialmente, representado una carga importante para la sociedad ya que la compromete a ella y a su entorno. La paciente tiene una marcada disminución en su capacidad productiva, pero tiene unos elevados costos para su tratamiento, aspecto que aumenta su estrés. Sofía debe seguir el tratamiento recomendado por el médico y tomar sus medicamentos, siguiendo lo indicado al pie de la letra para así poder mejorar su calidad de vida y alargar su tiempo de vida.
A pesar de los progresos en el conocimiento de la fisiopatología y la adquisición de nuevas modalidades terapéuticas, la insuficiencia cardiaca aún es un gran reto para la medicina. Este síndrome será cada día más frecuente y constituirá una forma común de mortalidad, en una población mundial que envejece; por lo tanto, debe alertar la conciencia médica para no cejar en las investigaciones en este campo
BIBLIOGRAFIA
Argente, Álvarez. (2005). Semiología Médica: fisiopatología, semiotecnia y propedéutica, enseñanza basada en el paciente. Editorial Médica Panamericana S.A.
Suros, Antonio. (2006).Semiología médica y técnica exploratoria. Editorial Elsevier Masson.
Hauser, Dan et al. (2008), Harrison principios de medicina interna. 17ª edición, Editorial McGraw-Hill.
Góngora, Horacio et al. (2009), Insuficiencia cardiaca. Editorial McGraw-Hill.
Revista del conarec, Año 17, Nº 62, Mayo 2001 121





